Yoga para la piel

¿Sabías que la práctica del yoga tiene poderosos efectos sobre la salud de nuestra piel? ¡Así es! El yoga no sólo tonifica todos los músculos del cuerpo; también rejuvenece la piel aportándole oxigenación y firmeza y combatiendo la tan temidaflacidez. ¿A qué esperas para comenzar a sentir sus beneficios?

El yoga, especialmente el Hatha yoga –la variante que más se practica en Occidente- es un tipo de práctica que, a través de la respiración y los estiramientos, consigue oxigenar todas las células del cuerpo y nos ayuda a ganar energía y segregar más endorfinas; algo que se refleja a todos los niveles, también en la piel ya que, entre otras cosas, al aumentar el flujo sanguíneo mejora la producción de colágeno –que aporta flexibilidad y elasticidad-. Por ello, es una actividad muy recomendada si lo que queremos es reafirmar, sobre todo, piernas, glúteos, abdomen y pecho.

5 posturas de yoga para embellecer el pecho

Probablemente, hayas escuchado hablar en más de una ocasión del yoga o gimnasia facial para mantener el rostro en plena forma y repeler las arrugas. De igual manera, algunas posturas nos van a ayudar a reafirmar y embellecer otras partes de nuestro cuerpo.

Mercedes de la Rosa, profesora de yoga y cofundadora de la cadena Zentro Urban Yoga (www.zentroyoga.com), en colaboración con Sisley, comparte con nuestros lectores su secuencia favorita para tonificar una de las zonas que más sufren el paso del tiempo: el pecho y el escote.

“Estas posturas te ayudarán a estirar y trabajar toda la parte superior del tronco; es decir, cuello, hombros, pecho y caja torácica. Permite abrir y reafirmar toda esta zona y ayuda a crear espacios. Además, cuando se trabaja esta zona y se abre, la energía fluye más fácilmente aportándonos energía y vitalidad”, explica la experta.

posturas-piel2-

Marjaryasana/Bitilasana (gato/vaca). Esta postura moviliza y abre toda la parte del pecho y fortalece brazos y pectoral.

posturas-piel4-

Chaturanga (flexión o postura de los cuatro miembros). Refuerza toda la zona del pectoral.

posturas-piel3-

Ustrasana (camello). Ayuda a abrir y tonificar toda la zona de pecho y escote.

posturas-piel5-

Bhujangasana (cobra). Ayuda a abrir zona torácica y tonificar pectoral.

posturas-piel1-

Setu Bandha Sarvangasana (rueda). Abre y refuerza toda la zona del pecho, hombros y brazos. Es una postura que da mucha energía y rejuvenece.

Fuente:http://enforma.hola.com/bienestar/20151105866/yoga-para-la-piel-reafirmar-pecho/

Si quiere hacer yoga, empiece con esto

Los espacios públicos de distintos lugares del mundo se llenarán hoy de yoguis. Miles de personas en decenas de países celebran este domingo el Día Internacional del Yoga. En India, la cuna de esta disciplina, se han preparado eventos multitudinarios en los que se practicarán al aire libre las posturas, llamadas asanas. Fue el primer ministro de este país, Narendra Modi quien pidió a la ONU que declarara el 21 de junio como el día en el que se celebre. “El yoga ofrece formas simples, accesibles e inclusivas para mejorar el bienestar físico y espiritual. Promueve el respeto por los otros seres humanos y por el planeta que compartimos”, aseguró el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.

El yoga se practica en multitud de escuelas que tienen estilos diferentes, pero uno de los ejercicios más conocidos y realizados es el saludo al sol, o surya namaskar, su nombre en sánscrito. Es una secuencia de posturas que se realizan normalmente por la mañana. “Nuestros ancestros lo hacían para postrarse ante la deidad del sol, dador de vida, cuando amanecía. Es también una forma de beneficiarse de sus rayos, por ejemplo para la síntesis de vitaminas”, explica Prahlada, el director del centro Sivananda en Toronto, una de las escuelas más clásicas de yoga y muy extendida en el mundo.

Entre los beneficios del Surya Namaskar están:

1. Estira y calienta los músculos preparándolos para la práctica de las asanas. “Es un modo muy sistemático de flexionar, extender y fortalecer todo el cuerpo”, explica Prahlada.

2. Da vitalidad. “Es una técnica que aprovecha la energía del sol para recargarnos a todos los niveles: es como cargar la batería y eso nos permite vivir más plenos y felices”, asegura Rohit Yadav, maestro de yoga en India.

3. Es un excelente ejercicio aeróbico. “Practicado a una velocidad media durante al menos 20 minutos, fortalece el sistema respiratorio y circulatorio”, dice Ishwara Martin, un reconocido maestro de yoga uruguayo.

4. Ayuda a la concentración y a coordinar la mente y el cuerpo. La filosofía hinduista dice que ser consciente de la respiración ayuda a controlar la mente. “En la coordinación de movimientos y respiración que se da en el saludo al sol, se llega a una sintonía entre cuerpo y mente que hace que el que lo practica esté presente en el momento”, asegura Isabel Schank, maestra de yoga en Pranamaya, una escuela en Nepal.

5. Receptividad y balance. Sadhguru, líder espiritual de la Fundación Isha, explica en su página web que los saludos al sol ayudan a los yoguis a conectar con los ciclos de la naturaleza, por lo que los hacen más conscientes y receptivos.

6. Menos estrés. “Estás más consciente de tu cuerpo y tu mente está más calmada, esto ayuda a quitar el estrés y tener una visión más clara”, asegura Seema Sondhi, al frente de The Yoga Studio, en Nueva Delhi.

En España, las razones principales para hacer yoga son reducir el estrés, tener más tranquilidad y mejorar la salud, según el Estudio Aomm.tv sobre el Yoga en España, publicado esta semana. Un 12% de los españoles lo practica de manera habitual, siendo los extremeños, andaluces, catalanes y valencianos los que más yoga hacen. Según este reporte, el yoga puede hacerse más popular en España ya que más de la mitad de las personas que no lo practican aseguran que les gustaría hacerlo.

En decenas de países hoy las escuelas de yoga se sumarán a la celebración. Ese es el caso del reconocido Centro Lakshmi, en la ciudad de México, donde se harán 108 saludos al sol. La cofundadora, Refugio Hernández asegura que era necesario que existiera un día para conmemorar la práctica que ya realizan miles de personas en todo el mundo y que cada vez es más popular. “Además, me parece muy apropiado que se celebre en el solsticio de verano, pues el día es más largo: la luz es más fuerte que la oscuridad”, dice.

En India, Seema Sondhi, directora de The Yoga Studio, una de las escuelas más reconocidas en Nueva Delhi, asegura con respecto al Día Internacional del Yoga: “El mundo entero se va a unir con un objetivo, lo que va a crear mucha energía positiva y yo creo que esto va a ayudar a que mucha gente comience a practicar yoga para mejorar sus vidas”.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/06/18/buenavida/1434637156_358511.html?rel=mas

Las dos únicas poses de yoga que debería conocer

Empezar bien el día y terminarlo aún mejor es posible integrando dos únicos hábitos posturales y de respiración en la rutina diaria, aptos para cualquier edad. Solo necesita saber hacer sentadillas, coger aire por la nariz, aguantarlo varios segundos y expulsarlo. Es la base de muchas posturas de yoga. “Sentarse en el suelo o en alguna otra superficie que lo emule flexibiliza las caderas, fortalece el suelo pélvico y la parte baja del tronco. Poder hacer sin ayuda es indicador de longevidad y salud”, desvela Joaquín G Weil, profesor de estas disciplina.

El yoga es uno de los pocos ejemplos de una moda muy extendida que está más que justificada. No es fácil saber cuánta gente lo practica en el mundo, pero cada día son más: en EE. UU., mueve más de 27.000 millones de dólares y sigue creciendo. Y la ciencia —y la experiencia de 2.000 años de existencia— avala sus múltiples beneficios: mejora la función inmune y la salud cardiovascular, reduce del estrés, la ansiedad y la agresividad, ayuda a perder peso, a entrenar la mente y a mejorar la incontinencia… Según un estudio del Group Health Research Institute, el yoga y los estiramientos son más efectivos que uno de los libros más conocidos para evitar el dolor, The Back Pain Helpbook.

“Efectivamente, los beneficios del yoga (llámese ashtanga, kundalini u otras) están contrastados, medidos y perfectamente cuantificados por multitud de estudios clínicos y estadísticos”, asegura la Federación Española de Yoga Satsanga. Sin embargo, si no tiene tiempo para convertirse en un yogui de libro, sepa qué dos ejercicios básicos condensan casi todas las bondades de esta disciplina. Las recomienda Oriel Álvarez, instructor especializado en Ashtanga Yoga (Trainer Les Mills Reebok).

1. Una respiración por fases

Las dos únicas poses de yoga que debería conocer

Empezar el día con un ejercicio de respiración ashtanga ayuda a la consecución de bienestar. “Túmbese bocarriba y abra los pies a la altura de las caderas, tome aire por la nariz. Flexione las rodillas y péguelas al pecho; y, mientras flexiona el tronco hacia delante con las manos sujetando las piernas, vacíe los pulmones. Una vez expulsado el aire, aguante la respiración e incorpórese en cuclillas, contrayendo el abdomen hacia dentro, llevando la barbilla hacia el pecho y relajando los hombros. Tome aire, aguante unos segundos y expúlselo”, narra el experto. “Repetir este ejercicio tres veces al día contribuye a la estimulación del suelo pélvico”, añade.

2. Sentarse como el yoga manda

 Las dos únicas poses de yoga que debería conocer

“Este ejercicio es tan sencillo como sentarse cruzando las piernas en el suelo con la espalda recta respetando la alineación natural de nuestra columna. Si las rodillas están por encima de la línea de la cintura, hay que sentarse sobre un cojín o un taco de madera para flexibilizar los músculos de las caderas”, argumenta Oriel Álvarez. ¿Por qué esta postura? Porque es sencilla y corrige la mala colocación diaria en la silla de la oficina, donde pasamos demasiado tiempo mirando una pantalla. Para paliar su mal efecto, conviene tomar esta pose durante 20 minutos al día, según el experto.

“Con la postura del loto [así se llama], se flexibiliza toda la zona pélvica y los isquiotibiales [grupo muscular que influye en la extensión del muslo y flexión de la pierna], para descargar tensiones que se generan por estar mucho tiempo sentados. Esta elasticidad es algo que todos tenemos al nacer, pero disminuye a medida que envejecemos, por falta de uso” corrobora el equipo de bienestar del hotel-spa NIWA. Además de mejorar nuestros músculos y postura, con el loto se alimenta la destreza sexual. “Una buena articulación de la cadera permite un movimiento fácil en la relación”, dicen los especialistas de Pañpuri Organic Spa.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/04/08/buenavida/1428500439_660472.html?rel=mas

“Siete cosas que no sabía del yoga”

Confiese: ha preparado su primera clase de yoga a conciencia. Puede que anoche cenara pollo al curry, en homenaje al honorable pueblo hindú con el que espera fundirse en amorosa simbiosis (y como posible despedida a los alimentos cárnicos: ¿no se vuelve uno vegetariano cuando lleva mucho tiempo practicando yoga?). Quizá a modo de calentamiento se deleitara con la escucha repetida de un disco en solitario de Nacho Cano. Para la indumentaria, tal vez decidió estrenar ese pantalón hippy, amplio y de tiro bajo, que guardaba en el armario a la espera de ocasión. ¿Acaso no va el yoga de todo eso?

A diferencia de otras prácticas corporales —pilates, aeróbic—, diáfanas en su configuración y objetivos, del yoga uno no sabe bien qué esperar. De su filosofía a su parafernalia, un exótico misterio rodea esta disciplina milenaria que cuenta con adeptos asociados en España desde 1976. Por eso, es probable que después de esa primera clase se pregunte: ¿por qué nadie me dijo que…?

  1. Produce agujetas. Aunque lo oferten gimnasios, el yoga no es un deporte. Sin embargo, ¡ay de usted como no esté en forma! Los novatos que creen que esto va de cruzar las piernas y decir “om” todo el rato lo pasarán francamente mal: el yoga consiste en una serie de ejercicios de estiramiento o equilibrio (asanas, en sánscrito) que suelen revelar al perplejo neófito lo oxidado que está. O al revés: personas que se tenían por rígidas descubren con el yoga lo flexibles que son. “Como ejercicio físico, es el mejor”, apunta el maestro Víctor M. Flores (también conocido como Senge Dorje), fundador del Instituto de Estudios del Yoga, con sede central en Marbella. “Su supervivencia a lo largo de los siglos demuestra su eficacia. Las agujetas no son sino dolores de crecimiento”.
  2. No es necesario disfraz. No, una clase de yoga no es un casting para una película de Bollywood, así que deje las túnicas, pantalones tailandeses y faldas llenas de pliegues para carnaval. Lo principal en una actividad tan física es estar cómodo y no tener que preocuparse por si el faldón se le viene sobre la cabeza en la postura del perro cara abajo. No digamos la del arado. “Lo ideal es la lycra”, opina Flores. “Es magnífica. No es muy yóguica, pero sí muy práctica”.
  3. No se hace con música de Enya. Ni de Kenny G. En realidad, los maestros desaconsejan la ambientación musical durante la práctica del yoga. “En cuarenta y cuatro años nunca he utilizado música de fondo”, dice Ramiro Calle, director del veterano centro de yoga Shadak (Madrid) y escritor, recientemente galardonado en EE UU por su libro Yoga en la selva (Ed. Cuento de Luz, 2014). “Se basta uno mismo con su propio cuerpo, su respiración, su mente… ¡bastante dispersos y centrifugados estamos ya!” El silencio debe reinar, por tanto, en estas estancias; un silencio, si acaso, interrumpido por resoplidos, exhalaciones y otros ruidos corporales debidos al esfuerzo, algunos de los cuales se pueden evitar suprimiendo comidas copiosas antes de la clase.
  4. Hay que olvidarse del sentido del ridículo. Seamos claros: algunas posturas del yoga son… raras. Es frecuente que los principiantes acometan con cierto pudor sus primeros ademanes. Claro que entre la singularidad de las posturas, el silencio imperante y nuestras pintas con los faldones ondeando a la altura de la nariz, tampoco es de extrañar. “Cuando el practicante tiene esa sensación la culpa siempre es del instructor, que no lo motiva o no le quita hierro a algo muy humano, que es la exposición a la frustración. El yoga debe adaptarse al cuerpo, no al revés”, subraya Flores. El maestro Ramiro Calle explica: “Las posturas son de lo más natural, pues están tomadas de la naturaleza: animales, plantas… Cada uno está a lo suyo. No se trata de ganar un campeonato”.
  5. Está lleno de mujeres. Si es usted mujer, nueva en esto, y quiere sentirse arropada en su estreno por otras mujeres, está de enhorabuena. El yoga atrae principalmente a público femenino porque “no es competitivo. El macho alfa aquí está fuera de juego”, dice Flores. Si es usted un caballero y también gusta de sentirse arropado por señoras, se encontrará en su salsa. ¡Si es que en el yoga todo son buenas noticias!
  6. Requiere mucha concentración. Casi tan difícil como mantener las posturas es abstraerse de la novedosa escenografía —las varillas de incienso, la eventual decoración simbólica, el incongruente atuendo de algunos condiscípulos— y lograr concentrarse. Algunos dirán: ¿dejar la mente en blanco y concentrarse mucho en algo no es una contradicción? En el yoga, no: el yoga ejercita la mente para guiarla a ese ansiado estado de paz interior. “No hay yoga sin atención”, dice Ramiro Calle. “Así se entrena también la mente y la liberamos de todo tipo de malestar”.
  7. Engancha. Por último, otra de las cosas que más sorprenden al primerizo es lo rápido que transcurre la clase. Eso se debe a su marcada estructura. “Una clase de yoga incluye ejercicios de calentamiento, la sesión de posturas, la práctica de los ejercicios respiratorios y la relajación profunda. Se pasa enseguida, es muy amena”, asegura el maestro Calle. En general, agradecemos un poco de disciplina en nuestras vidas y muchos encuentran en la sala de yoga un remanso de paz al que vuelven cada día con más ganas. “Se enganchan a la vivencia que supone el yoga”, advierte Víctor M. Flores, “dado que trasciende el ejercicio para convertirse en una forma de vida”.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/09/25/buenavida/1411630407_186164.html?rel=mas

10 razones para practicar yoga

Algunos de los beneficios que su práctica aporta al bienestar de tu cuerpo! Fortalece los huesos, mejora el tono muscular, la flexibilidad, aumenta la vitalidad y la energía… Y, además, cualquiera puede iniciarse fácilmente sin necesidad casi de equipamiento, tan sólo se necesita ropa cómoda, una esterilla y por supuesto ¡muchas ganas y constancia! Apunta las razones que nos dan los expertos del hotel Barceló Montecastillo para comenzar a disfrutar de esta disciplina.

  1. Reduce el estrés, gracias a que ayuda a bajar los niveles de estrés de la hormona cortisol y la presión en la sangre. Pero no solo relaja; sino que también mejora el humor, la autoestima, reduce la ira, aumenta la ecuanimidad y nos ayuda a adquirir hábitos de vida y de alimentación más saludables.
  2. Calma el dolor. Hay estudios que demuestran que la práctica de esta disciplina ayuda a disminuir el dolor a los pacientes con cáncer, esclerosis múltiple, artritis o hipertensión. Y es que roduce un masaje profundo en los órganos y glándulas del organismo, lo que mejora el funcionamiento de todos los sistemas corporales, circulación sanguínea, digestión, respiración, eliminación, sistema endocrino, y cómo no, el sistema nervioso.
  3. Mejora la respiración, ya que la práctica de esta disciplina enseña a respirar correctamente.
  4. Aumenta la flexibilidad y el equilibrio. Aunque al principio ni siquiera se llegue a tocar la punta de los dedos con las manos, los avances con cada clase son muy notables. 
  5. Potencia la fuerza. En yoga se trabajan todos los músculos del cuerpo en tan solo una postura, ayudando literalmente a muscular todo el cuerpo de la cabeza a los pies.
  6. Ayuda a controlar el peso, porque la filosofía de vida yogui potencia hábitos saludables.
  7. Mejora la circulación en todo el cuerpo, especialmente en las áreas más complicadas como muslos y piernas.
  8. Es bueno para el corazón porque al controlar la respiración, practicar deporte y reducir el estrés, se está previniendo enfermedades cardiovasculares.
  9. Ayuda a focalizar. Un nuevo camino a la concentración, la coordinación, tiempo de reacción y memoria.
  10.  Paz mental. Muchas personas que practican esta disciplina se vuelven yogi-addicts ya que no solo es visto como un deporte sino como una filosofía de vida.

Fuente: http://enforma.hola.com/en-forma/201606211036/beneficios-yoga-dia-internacional/